Cuando faltan uno o varios dientes, la prótesis fija los repone de forma permanente, sin quitar ni poner cada día. En Odontología La Eliana diseñamos cada prótesis a medida, buscando que función y estética encajen con el resto de tu boca.
Tipos de prótesis fija: coronas, puentes e implantes
Existen varias soluciones según cuántas piezas falten y en qué estado esté el resto de la boca. Una corona cubre y protege un diente propio dañado o debilitado. Un puente dental repone uno o varios dientes ausentes apoyándose en las piezas vecinas. Y una prótesis sobre implantes sustituye la raíz del diente perdido sin necesidad de tallar los dientes de al lado.
La elección depende del estado de los dientes adyacentes y de cuántas piezas hay que reponer — no todas las opciones son válidas para todos los casos.


El proceso empieza con un estudio de tu boca, incluyendo el estado de las piezas que sujetarán la prótesis. A partir de ahí, tomamos registros precisos para que el resultado final encaje con naturalidad, tanto en forma como en color.
Prótesis fija vs. removible: diferencias
La diferencia principal es que la prótesis fija no se quita: va cementada o atornillada, funciona como dientes propios y no requiere el mantenimiento diario de una removible. A cambio, suele implicar un proceso más largo y, en el caso de los puentes, tallar las piezas vecinas como soporte.
La removible es más económica y rápida de colocar, pero menos estable y con una sensación menos natural al masticar. La decisión depende de tu caso, tu presupuesto y cuánto valoras la comodidad a largo plazo.

Si te falta algún diente y no sabes qué opción encaja con tu caso, pide una valoración. Te explicamos qué tipo de prótesis fija es viable para ti antes de decidir nada.

