Brackets

Los brackets siguen siendo la opción de ortodoncia más eficaz para corregir prácticamente cualquier maloclusión, por compleja que sea. En Odontología La Eliana los recomendamos cuando el caso lo pide, no por defecto — y te explicamos siempre por qué.

¿Cómo funcionan los brackets para mover los dientes?

Los brackets son pequeñas piezas que se fijan a cada diente y se conectan entre sí mediante un arco metálico. Ese arco ejerce una presión constante y controlada que va desplazando los dientes hacia la posición correcta, ajuste tras ajuste en cada revisión.

A diferencia de los alineadores removibles, los brackets están puestos las 24 horas del día, lo que en casos complejos —apiñamiento severo, mordidas muy desviadas, movimientos de raíz— permite un control más preciso del resultado final.

El tratamiento empieza con un estudio completo: radiografías, fotografías y, si hace falta, un escáner 3D. Con esos datos diseñamos el plan y te decimos con honestidad cuánto tiempo puede llevar tu caso concreto, sin promesas genéricas.

Tipos de brackets: metálicos, estéticos o linguales

Los brackets metálicos son los más económicos y eficaces, aunque también los más visibles. Los estéticos, de zafiro o cerámica, hacen el mismo trabajo con un aspecto más discreto. Los linguales se colocan en la cara interior del diente, invisibles desde fuera, aunque requieren un periodo de adaptación mayor.

La elección depende de tu caso clínico y de cuánto te importa la estética durante el tratamiento — no hay una opción universalmente mejor.

person with silver teeth braces

Si tu caso es complejo o ya sabes que quieres el control que ofrecen los brackets, pide una valoración y diseñamos el plan que mejor se ajusta a tu boca.